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ESCUELA

Santa María del Pino es una escuela privada, de una sola línea y trilingüe, que conserva su espíritu familiar y acogedor, el gusto por los detalles, los valores y la buena educación.

Ubicada cerca del centro de Alella pero a la vez alejada del pueblo y de los ruidos, está ubicada en una especie de valle entre montañas con viñedos y cerca del mar, que le hace llegar su marinada…

En este entorno verde y frondoso –más habitual de los colleges de Inglaterra y Estados Unidos o de las escuelas en el bosque de Finlandia y Dinamarca que de nuestro país–, el alumno se desarrolla de forma sana, tranquila y feliz, adquiriendo una mayor seguridad, fortaleza, autonomía y resiliencia.

La escuela está formada por 3 edificios interconectados y rodeados de una gran área de recreo, con dos pistas polideportivas, un gran patio de arena con árboles, una zona con columpios, toboganes y casitas de juegos para los más pequeños y un viñedo, como señal de identidad geográfica.

Un equipo docente consolidado y cohesionado, implicado y con una gran calidad humana, junto con el aval de nuestros buenos resultados académicos y un proyecto educativo diseñado para hacer frente a los retos de futuro son los otros pilares sobre los que se sustenta nuestra formación de calidad, con exigencia y respeto.

PROYECTO EDUCATIVO

Aplicamos nuestro propio Proyecto educativo, basado en la Teoría de las Inteligencias Múltiples propuesta en 1983 por el psicólogo e investigador de Harvard, Howard Gardner, que contempla hasta 8 tipos de inteligencia (lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, interpersonal, intrapersonal, corporalcinestésica y naturalista). Una concepción, por tanto, menos generalista de la inteligencia humana, a la que define como una capacidad que se puede desarrollar con un ambiente adecuado, a partir de experiencias vividas, la motivación y, sobre todo, la educación recibida.

En la escuela lo implementamos con nuevos métodos de aprendizaje que dan esta mayor importancia a las capacidades y habilidades individuales de cada alumno, propiciando su creatividad, la parte artística y la colaboración a partir del juego. En esta misma línea, otorgamos al alumno el papel de protagonista de su aprendizaje, que es vivencial y constructivista porque aprende a aprender a partir de la propia observación y experiencia, al tiempo significativo porque le servirá de por vida.

Este desarrollo del potencial del alumno lo empezamos en Infantil –a partir de los programas de Estimulación temprana de Glenn Doman, que hace más de 50 años se aplican con éxito en diferentes países–, y lo extendemos a todas las etapas educativas. El resultado es una amalgama de lo mejor de diferentes estrategias metodológicas que incluye, entre otros, el trabajo por proyectos, el trabajo cooperativo, el EntusiasMAT, el ajedrez, el método Binding de lectura, la robótica, la educación física con hábitos saludables y, sobre todo en nuestra escuela, los beneficios del contacto y la observación directa de la naturaleza, a diario.

Todo ello acompañado de una educación integral que los ayuda a formarse como personas con recursos, flexibles, emprendedoras, polifacéticas, autónomas, sensibles, respetuosas, solidarias, empáticas, generosas y emocionalmente competentes.

TRAYECTORIA


Los antecedentes de la escuela actual se sitúan en el Colegio Purísima Concepción, en el número 156 de la calle Rosselló de Barcelona. Años después de que estudiara aquí, en 1965 la ex alumna Isabel Brinques decidió adquirirlo, con la ilusión de ser maestra de su escuela, junto con Soledad Auger y Rosa M. Calás.

En un primer momento la escuela era hasta los 10 años, pero con la creación de la EGB hasta los 14 y el aumento del número de alumnos, la escuela quedó pequeña y tuvieron que buscar una nueva ubicación. El padre de dos alumnos, el sr. Xifra, localizó un terreno a solo 19 km de Barcelona, y dentro del municipio de Alella en pleno Maresme, donde solo había edificado «el chalet», que actualmente acoge las aulas de Infantil.

Con la idea de conservar las iniciales y por el monte de pinos que hay, la escuela pasó a llamarse Colegio Santa María del Pino, conocido por todos como «El Pino». En 2015 la escuela celebra sus primeros 50 años de existencia, con Isabel Brinques al frente y bajo la dirección de Vinyet Montaner, la última década.

A finales de este mismo año, la escuela pasa a manos de Jordi Casas, hombre de confianza de Isabel, que desde hace más de 25 años, y siguiendo una larga trayectoria familiar, se dedica al mundo educativo y a la gestión escolar. Un cambio de titularidad cargado de ilusión, experiencia, juventud y profesionalidad, que asegura la continuidad del proyecto y su proyección hacia el futuro y el exterior.


En «El Pino» cada curso tiene un nombre identificativo, una canción, un árbol y una bandera. Los nombres solo son fijos en Infantil (P3: Rainbow, P4: Platero y P5: Guinyol). Es en 1º de Primaria cuando los alumnos escogen, por votación, el nombre que los identificará hasta 4º de ESO (Cim, Harmonia, Ebro, Maya…). Con la profesora de Música, Montse, elaboran una partitura y una canción alusiva al nombre, que se estrena ante el público durante la fiesta del «Día del Árbol», junto con su bandera.

Pero si en el Pino hay una tradición, con todo su significado, es la del «bonyo«… nacida de forma espontánea entre los alumnos y transmitida de generación en generación de forma oral, como las buenas historias…

El bonyo es una bola que se origina a partir de un puñado de arena que los niños mojan con un chorro de agua que guardan en la boca hasta que poco a poco, con paciencia, perseverancia y procurando que no se rompa, la tierra se convierte en una pequeña bola. Entonces se esconde en un rincón del patio, donde se deja secar hasta que al día siguiente se retoma «la técnica»… y así cada día hasta que se consigue una firme pelota de tierra.


El uniforme de la escuela ha sido prácticamente siempre el mismo desde que se creó, aunque se han ido haciendo adaptaciones prácticas. La base es una falda o pantalón gris con tirantes, un polo blanco y uno granate, y un jersey de rombos que se ha incorporado en los últimos años. En verano, en Infantil se cambia por un pantalón tejano corto, para hacerlo más ligero y fresco, y los zapatos por zapatillas.

Las batas de los más pequeños son muy coloridas y a partir de Primaria, de color verde. También hay uniforme para la educación física, que combina un pantalón gris largo o corto, un polo blanco, una sudadera de color azul marino con calcetines y zapatillas blancas.


Las fiestas más señaladas en el calendario de la escuela son:

  • Dia del árbol: se celebra cada primavera y sirve para que los alumnos de PR01 presenten su canción y los de ESO4 cedan el árbol que les ha acompañado durante toda su trayectoria en la escuela a los alumnos de Guiñol (P5) que el curso siguiente comenzarán la Primaria y, por tanto, necesitarán un árbol de los muchos que hay en el jardín de la escuela que los identifique.
  • La vendimia: siendo de Alella no podemos pasar por alto esta tradición que reivindica la tradición vitivinícola del pueblo. Entre muchas actividades y juegos, destaca la elección del hereu y la pubilla, los bailes tradicionales con los padres y la pisada de la uva que hacen los alumnos, desde los más pequeños de Infantil hasta Primaria.
  • Día de la Familia: coincidiendo con la celebración de los primeros 50 años de la escuela, hemos estrenado esta jornada lúdica en las instalaciones de la escuela, que se han llenado de hinchables para los pequeños, partidos de baloncesto y ping-pong entre padres e hijos, un bingo, una tómbola y una barbacoa organizadas con la colaboración de una comisión de padres.
  • Pesebre viviente: es la celebración más espectacular y emotiva que hacemos, en la que los alumnos de ESO, por cursos, representan los pastores, los profetas, las figuras del pesebre y el pueblo, acompañados siempre por un burro y ovejas, y distribuidos por la montaña de la parte posterior de la escuela y el patio de Infantil.
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